Una de las notas distintivas de Vygotsky con respecto a Piaget es su especial énfasis en la interacción con el medio socio-cultural, asignándole una especial importancia a los aprendizajes, pues son éstos los que "empujan" el desarrollo, los que lo ponen en marcha; es decir, el aprendizaje es prioritario con respecto al desarrollo, es su condición previa. Así, desde el punto de vista didáctico, el maestro no necesita esperar que las estructuras cognitivas estén preparadas para ofrecer las nuevas experiencias.
La concepción de Vygotsky, solidaria de la apuesta a un protagonismo histórico de los niños que nacen con la Revolución de 1917, va a develar el papel que la actividad externa desempeña en la construcción de la mente humana y a establecer un parentesco más estrecho entre desarrollo y educación: es el aprendizaje escolar el que orienta y estimula los procesos internos de desarrollo; el proceso de desarrollo no coincide con el del aprendizaje sino que lo sigue; es el aprendizaje el que crea el área de desarrollo potencial.
La interpretación que da Vygotsky de la relación entre desarrollo y aprendizaje permite poner en evidencia la raíz social que le atribuye al conocimiento humano y el gran aporte que ha recibido la educación con su teoría sobre la "zona de desarrollo potencial" o próximo (ZDP), a la que concibe como la distancia entre el nivel de desarrollo, determinado por la capacidad de resolver independientemente un problema, y el nivel de desarrollo potencial, determinado a través de la resolución de un problema bajo la guía de un adulto o en colaboración con un par más capacitado.
La zona de desarrollo próximo se define entonces como el paso de la zona de desarrollo real a la zona de desarrollo potencial. En la ZDP actúan los mediadores o instrumentos: físicos (las herramientas, para actuar en el ambiente físico ) y simbólicos (el lenguaje, para actuar sobre el ambiente conceptual y social). Estos mediadores son los que ayudan al niño a alcanzar el desarrollo potencial; por eso en esta zona actúan la escuela y la sociedad proponiendo actividades.
La zona de desarrollo real corresponde a los ciclos evolutivos ya cumplidos, es decir, al conjunto de conocimientos que posee el niño y las actividades que puede realizar por sí mismo sin la guía y ayuda de otras personas.
La zona de desarrollo potencial comprende el conjunto de saberes a los que el niño va a poder llegar con la ayuda o guía de otras personas más capaces. De esta manera se definen las funciones que aún no han madurado, pero están en proceso de hacerlo.
Vygotsky destaca, entonces, dos aspectos esenciales y específicos de la conducta humana: la "actividad instrumental" y la "interacción social". El niño llega al dominio del mundo y de sus instrumentos, físicos y semióticos, gracias a la acción compartida. Los adultos o iguales más capaces que rodean al niño, a través de la interacción, develan la adecuación entre los objetos y las acciones que les son propias, entre los instrumentos físicos y los instrumentos simbólicos: organizan el mundo para el niño a través de la organización de las actividades conjuntas con él. El niño adquiere así capacidades en su actuación externa compartida (a nivel interpsicológico): de atención, memoria o formación de conceptos. Luego será capaz de ejercitarlas él solo (a nivel intrapsicológico), con la apoyatura de los instrumentos externos; y, más tarde, sirviéndose de instrumentos puramente psicológicos.
Los significados provienen del medio social externo (son transmitidos por el otro, por el adulto, por el que más sabe), pero deben ser asimilados o interiorizados por cada niño, permitiéndole de esta manera apropiarse de los instrumentos culturales y hacer una reconstrucción interna de ellos. Las capacidades ya interiorizadas, "intrapsicológicas", son el núcleo de desarrollo real o ya afianzado del niño. Pero si rodeamos al niño con un contexto en el que estén presentes los instrumentos físicos y sémicos adecuados, el niño será capaz de ir algo más lejos de lo que le permitiría su núcleo o área de desarrollo real. Como ya dijimos, la importancia del concepto de ZDP es clave en la aplicación de las ideas de Vygotsky en el campo educativo, como lo es también el papel directivo que desempeña el lenguaje, en tanto permite al sujeto el pasaje de los medios externos a las operaciones internas más complejas. En el campo de la alfabetización, Vygotsky también hizo grandes aportes, ya que planteó el deber de significar las prácticas de lectura y escritura. La diferencia que existe entre la necesidad que tienen los niños de aprender la lengua oral y la lengua escrita, radica en que -aunque ambas sean un medio de comunicación- los niños se inician en el habla por sentir la "necesidad" de pedir, preguntar, responder, etc. Por eso es necesario generar situaciones que despierten en el niño la necesidad de leer y escribir, que lo motiven externamente, de tal modo que la lecto-escritura sea algo que el niño mismo demande (recordar los métodos de alfabetización de Paulo Freire). Aunque Vygotsky concibe su teoría en el primer tercio de siglo, sus implicaciones han trascendido su época. El atractivo de sus ideas es su capacidad para integrar la acción y el significado, los instrumentos del conocimiento y los de la acción, la actividad individual y la social.
Una de las notas distintivas de Vygotsky con respecto a Piaget es su especial énfasis en la interacción con el medio socio-cultural, asignándole una especial importancia a los aprendizajes, pues son éstos los que "empujan" el desarrollo, los que lo ponen en marcha; es decir, el aprendizaje es prioritario con respecto al desarrollo, es su condición previa.
Así, desde el punto de vista didáctico, el maestro no necesita esperar que las estructuras cognitivas estén preparadas para ofrecer las nuevas experiencias.
La concepción de Vygotsky, solidaria de la apuesta a un protagonismo histórico de los niños que nacen con la Revolución de 1917, va a develar el papel que la actividad externa desempeña en la construcción de la mente humana y a establecer un parentesco más estrecho entre desarrollo y educación: es el aprendizaje escolar el que orienta y estimula los procesos internos de desarrollo; el proceso de desarrollo no coincide con el del aprendizaje sino que lo sigue; es el aprendizaje el que crea el área de desarrollo potencial.
La interpretación que da Vygotsky de la relación entre desarrollo y aprendizaje permite poner en evidencia la raíz social que le atribuye al conocimiento humano y el gran aporte que ha recibido la educación con su teoría sobre la "zona de desarrollo potencial" o próximo (ZDP), a la que concibe como la distancia entre el nivel de desarrollo, determinado por la capacidad de resolver independientemente un problema, y el nivel de desarrollo potencial, determinado a través de la resolución de un problema bajo la guía de un adulto o en colaboración con un par más capacitado.
La zona de desarrollo próximo se define entonces como el paso de la zona de desarrollo real a la zona de desarrollo potencial.
En la ZDP actúan los mediadores o instrumentos: físicos (las herramientas, para actuar en el ambiente físico ) y simbólicos (el lenguaje, para actuar sobre el ambiente conceptual y social).
Estos mediadores son los que ayudan al niño a alcanzar el desarrollo potencial; por eso en esta zona actúan la escuela y la sociedad proponiendo actividades.
La zona de desarrollo real corresponde a los ciclos evolutivos ya cumplidos, es decir, al conjunto de conocimientos que posee el niño y las actividades que puede realizar por sí mismo sin la guía y ayuda de otras personas.
La zona de desarrollo potencial comprende el conjunto de saberes a los que el niño va a poder llegar con la ayuda o guía de otras personas más capaces. De esta manera se definen las funciones que aún no han madurado, pero están en proceso de hacerlo.
Vygotsky destaca, entonces, dos aspectos esenciales y específicos de la conducta humana: la "actividad instrumental" y la "interacción social".
El niño llega al dominio del mundo y de sus instrumentos, físicos y semióticos, gracias a la acción compartida. Los adultos o iguales más capaces que rodean al niño, a través de la interacción, develan la adecuación entre los objetos y las acciones que les son propias, entre los instrumentos físicos y los instrumentos simbólicos: organizan el mundo para el niño a través de la organización de las actividades conjuntas con él.
El niño adquiere así capacidades en su actuación externa compartida (a nivel interpsicológico): de atención, memoria o formación de conceptos. Luego será capaz de ejercitarlas él solo (a nivel intrapsicológico), con la apoyatura de los instrumentos externos; y, más tarde, sirviéndose de instrumentos puramente psicológicos.
Los significados provienen del medio social externo (son transmitidos por el otro, por el adulto, por el que más sabe), pero deben ser asimilados o interiorizados por cada niño, permitiéndole de esta manera apropiarse de los instrumentos culturales y hacer una reconstrucción interna de ellos.
Las capacidades ya interiorizadas, "intrapsicológicas", son el núcleo de desarrollo real o ya afianzado del niño.
Pero si rodeamos al niño con un contexto en el que estén presentes los instrumentos físicos y sémicos adecuados, el niño será capaz de ir algo más lejos de lo que le permitiría su núcleo o área de desarrollo real.
Como ya dijimos, la importancia del concepto de ZDP es clave en la aplicación de las ideas de Vygotsky en el campo educativo, como lo es también el papel directivo que desempeña el lenguaje, en tanto permite al sujeto el pasaje de los medios externos a las operaciones internas más complejas.
En el campo de la alfabetización, Vygotsky también hizo grandes aportes, ya que planteó el deber de significar las prácticas de lectura y escritura.
La diferencia que existe entre la necesidad que tienen los niños de aprender la lengua oral y la lengua escrita, radica en que -aunque ambas sean un medio de comunicación- los niños se inician en el habla por sentir la "necesidad" de pedir, preguntar, responder, etc.
Por eso es necesario generar situaciones que despierten en el niño la necesidad de leer y escribir, que lo motiven externamente, de tal modo que la lecto-escritura sea algo que el niño mismo demande (recordar los métodos de alfabetización de Paulo Freire).
Aunque Vygotsky concibe su teoría en el primer tercio de siglo, sus implicaciones han trascendido su época. El atractivo de sus ideas es su capacidad para integrar la acción y el significado, los instrumentos del conocimiento y los de la acción, la actividad individual y la social.